Hace unos días, como ya es habitual en estos últimos 20 años, en el mes de enero-febrero hice un viaje muy muy corto, pasé unos tres días en París, donde si pudiera y tuviera dinero me iría a vivir por temporadas durante unos cuantos meses al año. Es una ciudad preciosa y una de mis favoritas junto a Lisboa. Tanto la una como la otra son ciudades literarias muy presentes en la obra de muchos escritores. Debido mi debilidad por los pequeños libros, pequeños de tamaño y pequeños por poca cantidad de páginas compré una edición muy cuidada de Honoré de Balzac."La femme de province suiví de la femme comme il faut" de Editions Manucius, estos son dos pequeños textos sacados de "Français peints par eux-mémes", enciclopedia moral del siglo XIX. L. Curmen 1840-1842.
Honoré de Balzac como buen parisino y acérrimo centralista en el primer texto nos habla de la mujer de provincias, comparándola con todos sus defectos y desventajas a la mujer parisina, el segundo reflexiona sobre la mujer de París recorriendo entre otros lugares el distrito I, es divertido ver como con un pretexto banal el de describirnos la imagen ideal de una mujer, va enumerando calles y lugares. La rue Rivoli, el Fabourg Saint-Honoré, la Madelaine, les Italiens, l'Operà, les Champs Élysées, etc.
Observando el libro como un objeto, tal como hago en innumerables ocasiones, acariciándolo y recorriendo sus paginas con el tacto para poder apreciar su textura, puedo decir que el libro tiene un tacto rugoso debido a sus cubierta de cartulina verjurada de color gris y a sus paginas interiores impresas en papel offset de un tono blanco roto y una cubierta únicamente tipográfica como es clásico en las ediciones francesas y también en nuestros Muditos. Con una pagina de respeto y dos portaditas, aquí tenemos una pequeña edición que sin llegar a ser una plaquette podemos incluir en nuestra colección de pequeños textos clásicos.