
La pasada semana dando una vuelta por La Central, casualmente hallé esta pequeña plaquette "Una conversa amb Josep de Togores de Sebastià Gasch" editada por la Fundació La Mirada. Debido a que siento debilidad por los libros o publicaciones de formato pequeño, (me recuerdan el dicho "al pot petit hi ha la bona confitura"), hecho que contrasta con la actual obsesión editorial de publicar libros o de gran formato o de un numero excesivo de paginas y muchas veces de dudosa calidad. Siempre he considerado al libro como un objeto facil de poder llevar de poder transportar, como si fuera prolongación y parte de uno mismo. Tambien en Mudito, en nuestro libro de textos de Carl Einstein, hay una reproducción de una entrevista de Sebastiá Gasch que hizo para la revista Mirador en el año 1939 a Carl Einstein, otro de lo motivos de mi interes sobre esta publicación.
Centrandome en este pequeño libro, es una reproducción (con un prologo precedente de Josep Casamartina i Parassols) de una entrevista hecha por Sebastià Gasch, uno de los críticos catalanes mas influyentes de los años 20-30, a Josep de Togores, un pintor catalán contemporáneo y amigo de Joan Miró, con motivo de su exposición el año 1926 en la sala Parés de Barcelona. En la entrevista Togores habla de lo que el considera primordial en arte, de su interes por la figura en contra del paisaje, de su amistad con Max Jacob y de la suerte que ha tenido en conseguir tener como marchante a Kahnweiler, marchante de Picasso y Gris.
Pero no solo la entrevista es interesante sino también el prólogo por el que nos enteramos de la enemistad que se crea entre Miró y Togores y aun a pesar de la recomendación de este último, Miró es rechazado por Kahnweiler, asunto que nunca fue digerido por el artista creando un distanciamiento entre los dos pintores que hasta entonces habían sido amigos.
Otra curiosidad que nos informa el prólogo, es que Joan Miró prohibe hablar de el y de su obra a Sebastià Gasch en las publicaciones francesas donde publicaba, no así en las de Catalunya. Y concede una entrevista a Francesc Trabal después de su primera gran exposición en París el año 1928, en vez de concedérsela a Sebastià Gasch que habia sido su máximo difusor en el país.
Esta edición cuenta con ocho dibujos de Togores y una fotografía de Gasch y se ha realizado gracias al soporte del Ayuntamiento de Cerdanyola y Caixa de Catalunya.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada